| Con
la publicación en el Boletín Oficial de la derogación
del esquema de retenciones móviles para la exportación
de granos, hoy comienza a regir nuevamente el sistema que regía
hasta el 10 de marzo.
El
ministro de Economía, Carlos Fernández, firmó
el viernes pasado las tres resoluciones destinadas a hacer efectiva
la decisión de la presidenta Cristina Fernández
de Kirchner de derogar la resolución 125 y reestablecer
el esquema de retenciones que estuvo vigente hasta el 10 de
marzo pasado para las exportaciones de soja, girasol, maíz
y trigo.
Las
resoluciones, que llevan los números 180,181 y 182, tienen
como eje el decreto 1176 firmado el viernes por la presidenta
Cristina Fernández de Kirchner.
Allí
se instruyó al ministro de Economía a limitar
la vigencia de la norma que puso en marcha el esquema de retenciones
móviles -dispuesta el 11 de marzo durante la gestión
del ex ministro Martín Lousteau- y la reposición
de las posiciones arancelarias dispuesta el 7 de noviembre pasado.
Con
la derogación de la resolución 125, las retenciones
para la soja vuelven a una alícuota fija del 35 por ciento;
para el girasol al 32 por ciento; para el maíz al 25
por ciento y para el trigo al 28 por ciento.
La
resolución 180 "limita" el régimen de
"compensaciones para pequeños productores de soja
o girasol" y para el "transporte de granos producido
en provincias extrapampeanas", entre otros puntos.
La
181 repone artículos de la resolución 184 de septiembre
de 2007 relacionados a alícuotas de derivados de la soja;
mientras que la 182 pone nuevamente en vigencia el esquema de
retenciones fijas vigente a partir del 7 de noviembre del año
pasado.
De
este modo, la empresa que exportó entre el 11 de marzo
y el lunes próximo lo hará pagando el régimen
de retenciones móviles que rigió entre esas fechas.
En
los considerandos del decreto que instruyó la derogación
de las retenciones móviles, las autoridades nacionales
rescatan la "necesidad" de que el país adopte
un sistema de derechos de exportación "variables
o móviles" a fin de asegurar "la protección
del interés de los que menos tienen".
Asimismo,
expresa que la decisión de dejar "sin efecto"
la resolución 125 y sus modificatorias tiene por objeto
la posibilidad de discutir la instrumentación en el futuro
de un esquema de retenciones móviles "en democracia
y pluralidad pero con instituciones que estén exentas
de presiones".
De
igual modo, remarcó la necesidad de lograr una "equidad
distributiva y también territorial", además
de una "mayor equidad en las relaciones económicas"
que permitan una "mejora en la distribución de los
ingresos a favor de los que menos tienen".
Además,
volvió a hacer hincapié en la fuerte suba registrada
por los precios de los alimentos a nivel internacional y la
necesidad de preservar el poder de compra de los sectores de
menores recursos dentro del mercado interno.
La
implementación de las retenciones móviles "fue
pretexto para un violento lock out (de parte de las entidades
del campo), que inició una escalada de cortes de rutas,
desabastecimiento, encarecimiento de alimentos, coacciones,
amenazas, agresiones verbales y físicas", subrayó.
La
decisión del gobierno, dispuesta un día después
que el Senado -con el voto decisivo del vicepresidente Julio
Cobos- rechazara el proyecto de ratificación del esquema
de retenciones móviles- fue saludada por las entidades
agropecuarias.
"Este
es el fin del conflicto", dijo el titular de la Sociedad
Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, mientras que su par
de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, calificó
a la decisión de "una buena noticia".
"Esta
es una medida que nos atrasó y nos metió en un
conflicto con el que tanto perdimos. Es momento de recuperar
el tiempo perdido y volver a producir", agregó Miguens.
Buzzi,
por su parte, sostuvo que además de derogar las retenciones
móviles el Gobierno debe comenzar a analizar medidas
tendientes a "un tratamiento distinto" para los pequeños
productores, además de implementar "mecanismos de
reintegros y compensaciones" para los chacareros con producción
inferior a las 1.500 toneladas de soja.
Esta
última iniciativa fue contemplada en el proyecto votado
por Diputados, pero su aplicación quedó inconclusa
debido al rechazo del Senado.
Sobre
la base de los valores oficiales de exportación fijados
el viernes pasado por la Secretaría de Agricultura, y
tomando en cuenta el esquema determinado por la resolución
125, la soja -en 536 dólares la tonelada FOB- tributa
una alícuota de 45,6%; el girasol -en 600 dólares
la tonelada- una retención de 41,2%; el maíz -en
228 dólares la tonelada- 26,2%; y para el trigo -en 330
dólares la tonelada- también 26,2%.
Por
su parte, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas
(CRA) e integrante de la Mesa de Enlace, Mario Llambías,
destacó como "un gesto" la decisión
de limitar los alcances de la resolución 125 y observó
que "la resolución va en buen camino, pero no termina
con la causas que dieron lugar al conflicto; no pone fecha para
la reducción de los aranceles".
Fuente:
TELAM
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