Daniel Pacitti,
mucho más que un Maestro
El músico y director de orquesta, triunfador en el mun-do, Daniel Pacitti está en Esperanza. Y vino a El Colono del Oeste, donde en una entrevista mostró su capacidad de conocimiento, pero también su compromiso con la música y con el universo de lo humano. Destacó además los próximos conciertos en Paraná, Santa Fe y Esperan-za. Para su futuro inmediato lo esperan 24 conciertos en los próximos 40 días en diferentes países.

Este viernes 9 desde las 21 actuará en Santa Fe el calificado director de orquestas Daniel Pacitti.
En la oportunidad brindará un concierto con la Orquesta Sinfónica de Santa Fe en la Sala de ATE.
Allí estará también Giovanni Angeleri, solista de violín.
Precisamente el calificado violinista brindará en el salón blanco de nuestra ciudad una clase master el sábado 10 de mayo desde las 18 para músicos de instrumentos de cuerdas y pueden participar ejecutantes de instrumento de viento.
En esa jornada, desde las 21, en el mismo lugar se desarrollará el concierto de Giovanni Angeleri acompañado por la pianista paranaense Graciela Reca y se sumará como invitada la violinista esperancina Brenda Zimmermann Simón, de apenas 15 años.
Cabe agregar que el esperancino Pacitti, residente en Europa y viajero del mundo desde hace 23 años, también dirigirá en concierto, a la Orquesta Sinfónica de Paraná, en el Teatro «3 de Febrero» junto con el violinista Angeleri, con el concierto 1 y 2 de Paganini.
Mientras tanto, los violinistas Angeleri y Reca se expresarán en concierto el 17 de mayo en Paraná, desde las 21.

Dos violines y los jóvenes
En nuestra redacción dialogamos con Daniel Pacitti, a quien acompañaba Brenda Zimmermann.
Pacitti calificó como «una gran sorpresa» y «una joven con talento» a la violinista esperancina que hará con Angeleri «un dueto con una canzoneta para dos violines con el primer premio Paganini, y ésto es un acontecimiento para Esperanza. Brenda está muy bien encaminada, es muy seria en lo que hace. Uno rápidamente se da cuenta que vale. Los esperancinos tienen que ir a sostenerla, porque sobre todas las cosas, va a tocar sin miedos» dice con una sonrisa para agregar «yo lo siento también, es más difícil tocar en mi ciudad que en un concierto en cualquier otra parte del mundo».
Resaltó sobre el programa en nuestra ciudad que «Giovanni hará para todos los jóvenes y músicos de la zona un laboratorio-taller sobre todo para cuerdas, pero también pueden participar músicos de instrumentos de viento».

Total apoyo
Se mostró muy feliz de la conformación de la orquesta filarmónica de la Sociedad Suiza y felicitó a los motorizadores de este proyecto y a quienes lo sostienen.
«Es un modo de sembrar importantísimo» calificó el Maestro quien agregó que «en mi época no podía ni soñarse con ello».
Invitó a sus integrantes a participar en la clínica con quien fuera discípulo de Salvatore Accargo, uno de los cinco mejores violines del mundo así como director de orquesta italiano y Piero Tosso.
Resaltó la historia y el conocimiento del visitante sobre el maravilloso Paganini, prototipo del romanticismo.

Invertir en los jóvenes
Consultado sobre la necesidad de formar e invertir en músicos locales y regionales, este Maestro que estuvo en todos los continentes del planeta y que goza de un gran prestigio internacional comentó su paso y permanencia en Brasil, para citar un país latinoamericano de la importancia de Argentina mundialmente.
«Sé del desarrollo del Brasil. El movimiento musical de San Pablo es envidiable hasta en Europa. Tiene 16 orquestas sinfónicas y 11 orquestas juveniles. Eso significa una cantidad de jóvenes y movimiento musical superlativo».
A riesgo de ser considerado soberbio o crítico, este talentoso músico esperancino opinó de manera honesta intelectualmente que «el mejor modo de invertir en la sensibilidad de los jóvenes para evitar violencia y el derroche de vidas es sensibilizarlos no solamente por la música, sino de todo lo que sea arte».

La música no tiene clase social
Con su natural don de gente dijo que la música llega a todas las almas no es propiedad de una clase social, sino del mundo. Informado de la tarea que lleva la orquesta del Teatro Colón en las villas de Buenos Aires subrayó que «aquí en la época de la colonización existía la organización de los Jesuitas -a los que luego desterraron- que conformaron con la sociedad autóctona -todas las razas- coros, orquestas sinfónicas con voces maravillosas y hasta se construían los instrumentos como los violines. Poseo de esta documentación donde el hombre europeo describe el impacto de estos conciertos que se hacían en los templos.
Existía por entonces un racismo tal que no podían comprender que los indígenas tenían música sinfónica, coros y una cultura musical como cualquier otro ser humano».
Pacitti no duda que hubo intervencionismos que atrasaron y mantienen relegada a la Argentina, no solamente en la cultura sino también en la economía.

Argentina, un país sin tren
«Paralelamente existieron imposiciones de la banca internacional, del Fondo Monetario o del servicio secreto, porque no me cabe en la cabeza como nuestro país no pueda tener una inmensa red ferroviaria, en un país lleno de llanura, siendo el medio de transporte más económico. Esto existe en Suiza o en Italia donde tienen que perforar montañas.
Como ésto, pasa lo mismo en la Educación donde sacaron la materia música en las escuelas. Es espantoso, una autodestrucción.
Por lo que yo aprendí en el mundo, en Austria, Alemania, Italia, Japón, Estados Unidos, las escuelas tienen no solamente música, sino orquestas sinfónicas, bandas y escuelas de música donde cantan y bailan.
Argentina tiene un grandísimo potencial artístico. Yo soy un ignorante, pero conozco pocos países con un folclore como el que tiene Argentina. Es un país tan potente económicamente como culturalmente.
Creo que hay alguna cosa rara para no desarrollarnos. Un país para ser bloqueado económicamente también debe ser bloqueado culturalmente».

Al Colón con el horror
«No pocos músicos calificados que han venido a la Argentina se admiran de la infraestructura de nuestros teatros.
El teatro de Santa Fe es para hacer óperas igual que el de Paraná. Fueron construidos por profesionales italianos con una tradición de dos mil años de cultura italiana.
Las otras noches vi el informe sobre las reformas en el Teatro Colón. Es realmente desastroso. Un horror, una vergüenza. Todos los que hablaron decían disparates.
Lo que debieron hacer es llamar a una comisión de arquitectos italianos para reparar un teatro del valor del Teatro Colón para los argentinos. Una joya. Es como reparar un teatro en Italia y llaman a los japoneses. Imagínese que esto se hace en la Scala de Milán...
Yo no sé si estos son gestos de desinterés o tienen que ver con otros intereses... Es la única explicación que le encuentro».

Atahualpa y Beethoven
Manifiesta que valora como músico a Atahualpa Yupanqui y Ludwig van Beethoven.
«La misma música de Atahualpa pertenece a una música de índole europea. El esqueleto es occidental. Si entiendo a Yupanqui, entiendo a otro músico».

La tristeza por los pibes
Confiesa que trata de no ver cómo los chicos en Argentina son frustrados en sus vocaciones musicales. «Es realmente doloroso. Imperdonable. Muy triste. Yo trabajo de músico y siento que afectivamente se me desmorona todo.
Sé que es un proceso que se tiene que cambiar desde lo político, social e institucional. Cambian los gobiernos y se derrumban los proyectos en marcha. Es grave porque para crear arquitecturas de gobierno se deben ejecutar en el tiempo y para eso se necesitan políticas estables.
Que la gente tenga claro que no es un problema de dinero. En la época de la Perestroika trabajé en Rusia, Rumania y Yugoslavia. Era un estado económico de una guerra mundial. Fue una tragedia, miseria por donde mires. Puedo asegurar que en ese tiempo no se disolvió orquesta alguna, al contrario, nacieron más. Hoy tienen viajes internacionales, festivales y discografía».

Siempre es empezar
«La verdad es que soy un hombre idealista, siempre comienzo de cero. Un inconformista. Hay otros que se dedican a hacer dinero o una carrera. Yo siento distinto. Fui director artístico del Teatro de Opera de Trieste. Vi el otro lado de la moneda, el de las agencias y tomé conciencia de lo que es un músico profesional y la diferencia con otro que sólo ejerce la profesión».

Música popular
«Nunca me encuadré en la música clásica, de conservatorio y hoy tengo cierto rechazo, porque amo también al jazz, el folclore, todas las músicas. Porque al final de cuenta Mozart, Beethoven, Brahms, Verdi vienen como música popular.
Cuando Schubert tocaba hacía piano-bar en Viena.
En la argentina tenemos un diserto con la musica nacional. Siempre se quiso ser europeo.
A partir de Ginastera (Alberto, 1916-1983- se revolucionó la música en el mundo. Sin embargo en Paraná y Santa Fe no lo tocan nunca.
El mismo Guastavino (Carlos, 1912-2000, nacido en Santa Fe es el más grande exponente del nacionalismo romántico argentino, reconocido mundialmente- al cual fui un privilegiado de conocerlo. Cuando lo conocí era un hombre insolado, no quería contacto con nadie. A través de un portero le entregué grabada una sonata para clarinete y piano. Y para mi gran sorpresa me mandó a llamar a su departamento, que era chiquito, en Capital Federal. Una persona de una humildad maravillosa. Quedé impactado. Un grande verdadero.
Enfermó. Vino a Santa Fe porque no tenía familiares. Murió. No fue ni el Secretario de Cultura de la Provincia, ni una flor tuvo en su tumba. Una cosa tremenda. Horrible. Te hace ver la realidad. Es espantoso ver que todos los coros del mundo cantan la música de Guastavino, litoraleña por excelencia, que la toca la camerata Bariloche y que cuando murió por lo menos, mínimo, tenía que ir la orquesta sinfónica a tocar Beethoven. Cuando murió Toscanini en Italia fue una conmemoración popular con toda la gente en la plaza.
Ni siquiera se enteraron que había fallecido Guastavino, eso es un barómetro para ser autocríticos».
Por lo pronto a Daniel Pacitti le esperan cuando se aleje de Argentina 24 conciertos en 40 días en distintas escenarios de Italia, Francia, Rusia y otros países. Con él estará el nombre de Esperanza.

Brenda Zimmermann Simón
«Para mí es una sensación increíble y rara. No lo esperaba. Ves a estos artistas y soñás en llegar a ser como ellos. Pero también tenés que tener en cuenta las imitaciones uno y respetar los procesos. Estoy muy agradecida.
Espero que vaya mucha gente a la que invito, porque no es común que artistas de la talla de estos venga a mostrar lo que hacen. Los chicos que se acerquen, no importa si nunca escucharon la música clásica, porque la música es de todos y para todos».