La
Unión Cívica Radical ha gobernado nuestra ciudad
desde el regreso de la democracia en el año 1983 hasta
el pasado 2007, durante estos 24 años la transparencia
en el manejo de las cuentas públicas y el respeto a las
instituciones han sido incuestionables, quizás por eso
es que el nuevo gobierno municipal está intentando, por
todos los medios, atacar, sin causa alguna que lo justifique,
dos de los ejes que caracterizaron estas administraciones.
Nuestro
Bloque de Concejales, integrado por los ediles Cristian Cammisi,
Pablo Comesatti y Andrés Javier Grenón, quiere
y considera trascendente que se auditen las mencionadas gestiones,
ello dado que la transparencia en la administración de
los fondos públicos trasciende a quienes circunstancialmente
los administran y es una de las bases esenciales de la ética
republicana, principio inclaudicable para nuestro partido y
uno de los fundamentos de su existencia. Por este motivo el
día 17 de diciembre del año pasado, los nombrados
presentaron un proyecto de Minuta de Comunicación en
cuyo art. 1 se solicita formalmente a DEM “...la realización
de una “Auditoría Jurídica, Contable, Financiera
y Patrimonial” de la Municipalidad de la Ciudad de Esperanza...”,
peticionando a continuación que la misma sea realizada
conforme a derecho y, preferentemente, llevada adelante por
una Universidad Pública, en virtud del incuestionable
prestigio el que gozan.
Desgraciadamente la actual administración hizo oídos
sordos a lo solicitado y no sólo no se vinculó
para llevar adelante la labor peticionada con una Universidad
Pública, sino que lo hizo con una institución
privada -la Universidad Católica de Santa Fe- mediante
una contratación violatoria de las normas contenidas
en la Ley Orgánica de Municipios y Comunas, así
como de la Ordenanza de Contrataciones local.
Disponiendo, de esta manera, irregularmente de los fondos municipales
que en modo alguno son “propiedad” de quien los
administra, sino que son de todos los ciudadanos que delegan
su gestión en el marco de la ley.
Ante esta ilegalidad no quedó otra alternativa a nuestros
representantes que acudir a la justicia para que esta determine
la ilegalidad de la citada contratación. En virtud de
esta presentación es que recientemente el Juzgado interviniente
determinó la nulidad absoluta e insanable del contrato
viciado y de todas sus consecuencias –incluyendo los pagos
irregulares que se realizaron a la UCSF- debiendo responder
patrimonialmente por este proceder aquellos que se determinen
como responsables de la gravísima irregularidad.
Desde el oficialismo se ha dicho, falseando burdamente la verdad,
que nuestros representantes quieren evitar que se auditen las
cuentas públicas, cuando, tal como se ha expresado, son
los primeros interesados en que ello se realice a fin de dejar
definitivamente en claro que las transformadoras gestiones radicales
han dejado una ciudad pujante y progresista, manteniendo ante
todo el respeto a los principios republicanos esenciales para
todo radical que se digne de tal.
Es por lo expuesto que repetimos: queremos que se auditen las
cuentas públicas, conforme a la ley y respetando el estado
de derecho, lo que no ha hecho este gobierno que actualmente
padecen nuestros ciudadanos, dado que, evidentemente, muchos
de sus integrantes no tienen ni la capacidad, ni la formación,
ni tan siquiera la honradez de cumplir con la ley sirviendo
a su pueblo en lugar de servirse de él.