En "Papelera de reciclaje", el poeta Michel Nieva configura una serie de poemas ordenados en listas temáticas, a modo de consignas conceptuales, donde la perspectiva se modifica según el contexto y donde van apareciendo distintos heterónimos que sirven para hablar de la relación entre ficción y experiencia.
"Me interesa el tema de los heterónimos y el balance entre poesía y experiencia -explica el autor en diálogo con Télam-. Se me ocurrió crear algunos personajes para disfrazar la propia experiencia, ya que hay una figura poética que tiene una relación muy intensa entre intimidad y escritura".
El prólogo del libro, publicado por el sello Huesos de Jibia, juega con esa idea: "Es un tipo que, en el futuro, encuentra dentro de su papelera de reciclaje una serie de poemas que no sabe si los escribió él. Hay un olvido absoluto de la propia experiencia, y ahí deja de ser experiencia: es algo muy íntimo que olvidó y es irrecuperable: sólo puede recuperarlo a partir del texto".
"El tema de los heterónimos lo pensé a partir de la idea de que uno está constituido de otros; es el intento de canalizar facetas de uno mismo y también de familiares, tratando de concentrar todo eso en la figura de un otro, de una persona con sus propios sentimientos inventados", indica Nieva.
Entre los autores apócrifos, "hay un poeta peronista, que está un poco inspirado en la historia de mis viejos, quienes se exiliaron en Medellín, Colombia. Es una manera de configurar una experiencia que me entrecruza de alguna manera, pero que no es mía", señala.
Nieva explica: "Me interesaba desarrollar el tema de la dictadura, un tema muy tratado en la literatura argentina, pero quería verlo con otros ojos, mirarlo desde la banalidad, alejarme un poco del discurso construido en torno a la seriedad: pensarlo en hechos superficiales, como el problema de un tipo que extraña comer un churrasquito".
"También hay uno de los poetas que es mujer, Michelle Nieva, donde juego con ese tema del nombre masculino y femenino; un poco mi propia historia, algo con lo que me cargaban en la escuela", cuenta.
Dentro de esta idea de poesía y experiencia, "me interesaba versificar géneros que no están relacionados a la poesía, descontextualizarlos y colocarlos en otro lugar; como el hombre que pone un inodoro en un museo y se convierte en una obra de arte, por una cuestión de contexto".
"Porque supuestamente la poesía desgrana el idioma, trata todo el tiempo de salir del lugar común, y un género como el slogan publicitario, que es lo más común y estereotipado del idioma, estética e ideológicamente, funciona como elemento de descontextualización", destaca.
Michel Nieva nació en Buenos Aires en 1988. Es estudiante de la carrera de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Desde 2006 publica poemas en diversas antologías de nuevos escritores. Junto a Zara Benaventos Ceppi, tradujo "Fragmentos" de Heráclito. "Papelera de reciclaje" es su primer libro.
-¿Hay una especie de referencia burlona a la figura de Borges en el libro? -Borges es mi escritor preferido. Hay una frase psicoanalítica que dice que podés estar con o contra el padre, pero nunca sin él. Entonces, ante la imposibilidad de hacer algo parecido, uno se pone a provocar, pero en broma. La primera palabra de este libro es Borges.
-¿Tenés un universo de influencias poéticas? -Con el tema de los heterónimos me interesa Fernando Pessoa, Juan Gelman, Leónidas Lamborghini, también Roberto Juarroz, Osvaldo Bossi y Nicanor Parra, alguien que domina muy bien el humor.
-¿Hubo una estrategia para la realización del libro? -Me interesaba la escritura seriada, la repetición por listas, una suerte de objetos uno detrás del otro: es una forma de experimentación y producción. Una manera de escribir bajo consignas: una consigna, y seis poemas que corresponden a ella, por ejemplo.
-En el libro gira la idea de usar la ficción para separar de uno la experiencia y poder mirarla desde otro lugar. ¿No es así? -Claro, es el tema del contexto ficcional, lo que decía Pessoa, eso de jugar con la experiencia del poeta, introduciendo figuras que no estaban tan conscientes en el lector; yo mismo me dirijo como un personaje inventado, como elemento que también está dentro del contexto, y el contexto puede cambiar el sentido.