¡Buenas tardes! Hay derechos de la madre, del padre, del niño, de la familia. ¿Pensó alguna vez que los ancianos también los tienen? En el libro "Adaptación al cambio permanente", de Luz Angela Gómez de Marroquín, se indican los siguientes:
Derechos de la vejez
- A recordar sin ser reprochado.
- A reconocer la vejez como un período muy significativo de la vida humana por su longevidad, experiencia y sabiduría.
- A opinar y ser escuchado como fuente para la transferencia del conocimiento y comprensión de la vida, de la historia y de la tradición.
- A ser reeducado en busca del replanteamiento de la vida y rehabilitado como activo partícipe del desarrollo.
- A disfrutar de su propio espacio personal y seleccionar su estilo de vida para seguir siendo amo de sí mismo.
- A pertenecer a un grupo y disfrutar de su dinámica, gozando de libertad para asociarse.
- A dirigir y manejar sus intereses personales y económicos en cuanto sea posible.
- A poder desarrollar su oficio u ocupación en bien de su equilibrio psicológico con sensación de ser útil.
- A hacer uso de su libertad de conciencia, pensamiento y elección.
- A que se lo conozca en su valor real, sin presunciones injustificadas.
- A tener un servicio preventivo oportuno y a ser protegido por la seguridad social, con legislación propia para ellos.
- A poder cultivar sus dimensiones espiritual, intelectual, social, cultural, etc.
- A amar y ser amado, en razón del equilibrio personal que esto brinda a lo largo de la vida.
- A que se le aliente y habilite para aceptar y adaptarse a su rol en la sociedad y en la familia.
- Al cubrimiento de sus necesidades mínimas: salud, vivienda, vestido, alimentación, diversión y esparcimiento.
- A la verdad y a conservar su prestigio. A la intimidad. A una muerte tranquila y digna.
¡Hasta el viernes!