Sergio Cammisi, Jefe de la Agencia de la Empresa Provincial de la Energía de Esperanza, y Daniel Grenón, Jefe de Redes, fueron entrevistados por El Colono del Oeste, para valorar la situación en Esperanza y Región, del servicio de energía eléctrica.
Temas del momento
En cuanto a temas puntuales como lo son la explosión e incendio del interruptor de una de las 10 celdas en la Planta de Ruta Nº 6 en nuestra ciudad, señalaron que “todavía se hacen trabajos” más allá que el servicio fue restablecido y normalizado.
Todo se ha hecho sin cortes nuevos, salvo el producido por media hora en el sector, por el cambio de un alimentador en la esquina de calles Lehmann y Rivadavia. Además, se debe hacer a nuevo la parte de la instalación perdida en la Planta de Ruta Nº 6, y se reemplazarán interruptores que trabajan con encapsulados, y no con aceite como hasta el momento, lo que evitará nuevos inconvenientes, dado que no habrá ya incendios y derrame de aceite, sino que sólo se deberá cambiar la cápsula del interruptor afectado.
También se realizan trabajos en las celdas 1, 2 y 10 -Sla planta tiene diez- para adecuarlas de forma conveniente.
Si bien los entrevistados no hablan de números, las pérdidas por el siniestro fueron importantes y también la inversión que requieren las nuevas instalaciones e intrumental.
Cuentan que uno de los hechos por lo cual la ciudad pudo retornar a su normalidad en pocas horas, pese a la gravedad de lo acontecido, es el recambio que se ha hecho en las líneas de media tensión en la zona centro-oeste en los últimos tres meses. “De no ser por eso, hoy tendríamos que hacer cortes parciales” explicaron los entrevistados.
Precisamente las tareas y las formas realizadas con cortes de energía los sábados, fue la siguiente pregunta, a lo cual respondieron que el día y la hora eran lo mejor que se pudo debido a que “las empresas tercerizadas, que ganan las licitaciones, no trabajan los domingos. Nosotros sí trabajamos los domingos, pero la magnitud de estas tareas nos supera y debió licitarse porque fueron necesarias dos empresas privadas para hacer el trabajo.
Nosotros entendemos perfectamente el enojo que causa no tener energía, pero las obras hay que hacerlas, para que no se nos venga la noche, porque el consumo sigue aumentando y las estructuras son viejas. Trabajos vamos a seguir haciendo, porque son indispensables para que los esperancinos y la región, sigan teniendo un servicio apropiado” indicaron.
Uno de los problemas que impidió terminar los trabajos en el centro oeste en el tiempo establecido, fue el clima. Llovió tres fines de semanas seguidos, más los fines de semana de Navidad y Año Nuevo, donde con buen tino no se cortó el servicio, se retrasó severamente el trabajo hasta la primera semana de febrero. Eso incidió en el ánimo de la gente, que para peor, sufría una temperatura de más de 40 grados de sensación térmica.
La buena noticia para el sector centro-oeste es que la obra está concluida y por ende no habrá más cortes en este sentido.
Veinte años de atraso
Uno de los puntos que sobresalió en la charla, quizás es desconocido por la mayoría de los esperancinos y es que, muchas empresas grandes y pequeñas, desde industria a talleres, debieron sufrir cortes importantes, porque Esperanza no tiene Parque Industrial.
“En ese punto estamos atrasados unos 20 años” sentenciaron y formalizaron su deseo para que Esperanza cuente con un parque industrial lo cual permitirá programar cortes para trabajos, sin afectar de forma imprevista a empresas y a la gente, considerando además que la EPE cuenta con 19 mil abonados.
Invertir para cambiar
Un tema que se debiera comprender a nivel público usuario es muy serio. La EPE en Esperanza cuenta con una instalación de 1989, cuando se entregaban a consumo unos 8 mil kilovatios por hora y distribuye en la actualidad 50 mil kilovatios por hora.
“Obras hay que hacer, porque sino, los problemas serán muy graves” vaticinaron.
“En la ciudad hicimos el cableado nuevo del Barrio Sur, -explican- y eso ayudó mucho en la contingencia última que alteró el verano relativamente tranquilo que vivía la ciudad, en comparación con otras en la provincia. Esta tarea de reposición de cableado y material tiene por lo menos tres años intensivos en la ciudad.
Con el sur y el centro oeste cubierto, ahora han comenzado los trabajos de reposición de postes en el Barrio Sur-Este.
La inversión “para empezar” es de 100 mil pesos. El recambio de postes en un primer tramo es de la avenida de ingreso a la ciudad por Ruta Nº 6, Humberto Illia hasta calle 9 de julio.
El recambio de cableado alcanzará hasta calle Leandro Alem -hasta detrás de la firma industrial Yeruvá y Corlasa- con otra importante inversión económica.
Se debe decir que debido a tareas previstas de forma interna, se podrá hacer sin cortes de energía. “El desvelo nuestro es cumplir con el servicio las 24 horas” explicaron Grenón y Cammisi.
Se fueron los tambos
La EPE utilizará para esta obra en el Sur-Este-Norte la línea rural. La noticia es que, casi no se usa. No vende casi nada. Son 200 usuarios en casi 410 kms de línea rural los que tiene la EPE. Apenas 5 amperes de los 184 que consume cualquier sector urbano. Y la razón es simple. Ya no quedan tambos. Las tierras se han sojidizado. El “yuyo” le ganó a la leche. Y la soja no necesita de energía eléctrica. Una enorme cantidad de tambos en Esperanza y de la zona han caído para no levantarse más.
Los que quedan, han aumentado su producción para ser competitivos y seguir vivos.
Localidades satélites
El enorme aumento de energía en 23 años, como se dijo, pasó de 8 mil a 50 mil kilovatios por hora. Y en este punto, hay que citar otro hecho. Desde Esperanza, la EPE alimenta localidades como Humboldt, Franck y Recreo, todas de un fuerte crecimiento y demanda, por citar sólo tres ejemplos.
Esperanza debió refuncionalizar toda la línea vieja de Esperanza a Recreo, para que hoy esté segura. Pero su desarrollo será imposible de sostener. Por eso la EPE programa una línea de Servicio propia para Recreo vía avenida Blas Parera, a partir del año 2013. Eso, es obvio, traerá una cuota de alivio para la EPE local.
HAY QUE TENER MEMORIA
La Empresa Provincial de la Energía y su situación histórica es un hecho del cual los entrevistados no opinan, porque al fin de cuentas es un tema político.
Pero es necesario periodísticamente tener memoria.
La EPE sufrió años de abandono y desguace, como lo tuvo el servicio de la red de agua y cloacas, y casi todo el empleo público en general en la provincia de Santa Fe.
La provincia vendió el Banco de la Provincia, hizo lo propio con Aguas Santafesinas -y tuvo que recuperarla con pérdidas millonarias y conflicto internacional- e intentó vender la Empresa Provincial de la Energía, lo que fue parado por los trabajadores y la oposición política de entonces.
Fue cuando florecieron los recortes de salarios, “retiros voluntarios” y muchos de los que se fueron eran un capital humano idóneo y no inmediatamente reemplazable. El recurso humano fue severamente castigado. Pero también la falta absoluta de inversión económica por años.
Y lo que mal se hace, mal se paga.
Hoy, están las inversiones y las obras, más allá que no se arroje manteca al techo en este sentido.
Y la palabra de los entrevistados absolutamente es sincera con la gente: “Las obras van a seguir, porque sino, se nos viene la noche energética”.
El corte es un daño colateral que el vecino sufre -más con 40 grados de calor en verano- debido a que hay inversión para evitar males mayores y mantener el buen nivel del servicio que la EPE de nuestra ciudad acostumbra, y que hace a una calidad de vida, que cuando no está, se extraña.
Y es lógico, nadie quiere poseer un nivel de vida y de servicios menor al que está acostumbrado, por años.
“Hoy trabajamos en la zona sur-este y norte y esperamos poder terminar antes del verano que viene. Ese es el proyecto. Y deberemos seguir con el recambio de cableado en la zona centro, porque es anticiparse a la desgracia y estamos comprometidos, desde siempre, en que los esperancinos y la gente de la región, tenga el mejor servicio de energía eléctrica” subrayaron Cammisi y Grenón.