Dentro del marco de un Salón Blanco colmado de simpatizantes socialistas, algunos radicales y diputados del peronismo, juró como Ministro de Seguridad el ahora ex diputado provincial socialista Raúl Lamberto, "a exactamente seis meses de haber asumido como Gobernador", apuntó el Gobernador Antonio Bonfatti, quien marcó la línea visectriz de su gobierno en material de seguridad: "Vamos a ser implacables en el delito, fundamentalmente aquel que está carcomiendo el cerebro a los más jóvenes. Vamos a poner todo nuestro esfuerzo para lograr la mejor Policía, y también seremos implacables con la corrupción", remarcó el Primer Mandatario.
El flamante Ministro en su enfático y puntual discurso no dejó margen para malos intérpretes de la política e ilusionistas conspiradores: se irá con el Gobernador Bonfatti el 11 de diciembre del 2015; y antes que la suya rodarán varias cabezas.
Tras los elogios del Gobernador al "amigo de hace cuarenta años", Lamberto bajó línea de lo que será su accionar al frente de la cartera, partiendo de la base de que "la política de seguridad la fija el Gobernador". Como en sus memorables y encendidas alocuciones en el recinto de Diputados defendiendo las posturas de su bloque, el "Pato" Lamberto no le esquivó a ningún bulto, reconociendo de movida que es conciente de que agarra "una braza caliente", en la seguridad de que "nunca las cosas fueron fáciles para el socialismo"; y que la justicia no puede hacerse la distraída en este proceso de garantizar la seguridad de la sociedad: "Hay que tener un diálogo con la Justicia; no hay política de seguridad si no tenemos una Justicia que actúe en tiempo real, garantizando los derechos, pero que determine en momento oportuno cuándo una persona es imputable o cuándo es culpable".
Le pidió a sus nuevos compañeros de gabinete "especialmente a Desarrollo Social, Salud, Educación y Cultura, que hagamos todo lo posible para hacer los programas de contención que posibiliten que toda nuestra juventud que todavía no entró en el delito, no lo haga.".
Con el dedo índice en alto se dirigió a la fuerza policial destacando su entrega y vocación de servicio, dejando en claro que será inflexible con la falta de transparencia: "Yo siempre he sido profundamente respetuoso de la Fuerza policial", alentó para de inmediato aleccionar: "La comunidad quiere una Fuerza cada día mas respetada, valorada y jerarquizada, y para eso debe ser eficiente, profesional y honesta". En definitiva, el Gobernador Bonfatti emprendió una sublime cruzada en contra del delito, que tendrá como jefe del monopolio de la fuerza pública para enfrentarlo a un político que no sólo representa al gobierno al que pertenece, sino al Partido político que tiene a su cargo el Poder Ejecutivo. Raúl Lamberto no tiene red; si fracasara arrastraría consigo no solo al Gobernador, sino al socialismo.
Rossi le trazó el camino
El presidente del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria Agustín Rossi opinó que "el nuevo Ministro de Seguridad tiene la oportunidad de convocar a la comunidad para combatir el delito".
Rossi recordó que "nosotros hemos planteado claramente que una de las medidas que tiene que tomar el nuevo Ministro de Seguridad tiene que ser apelar fuertemente a lo que significa la organización comunitaria. El jefe del bloque de diputados nacionales del FPV hizo notar "la indignación de la ciudadanía, que observa cómo se multiplican los hechos delictivos en sus barrios modificando todos los hábitos familiares y de convivencia, lo cual genera muchas veces reacciones donde los vecinos terminan asumiendo con sus propias manos responsabilidades que les competen a los poderes del Estado».
Rossi agregó que "no son los vecinos los que tienen que desactivar los kioscos de drogas que funcionan en sus barrios ni intentar apresar a los responsables de determinados delitos. Para eso están los funcionarios públicos. Y el poder político de la provincia de Santa Fe tiene la enorme posibilidad de transformar esa indignación ciudadana en una fuerza social capaz de trabajar junto a los responsables gubernamentales en el diseño de un plan de prevención de la inseguridad en sus propios barrios".