¡Buenas tardes! ¿Quién es Jesús para usted? Las respuestas son muchas y variadas. La que dio un anciano venerable, Lanza del Vasto, fue la siguiente: "Para mí, como para todos los cristianos, Cristo es el Hijo de Dios viviente, la verdad encarnada, el Salvador de aquellos que creen en él y aman su terrible y crucificante amor. El ha venido a gritar los mandamientos que liberan: sean pobres, sean no violentos, sean misericordiosos, sean puros de corazón, hagan obras de paz, déjense perseguir por la justicia".
Así de simple. Así de comprometido. No es fácil ser cristiano en serio, pero vale la pena intentarlo. Desde "Como luces en tu camino", René Trossero nos ayuda:
"Ser cristiano es arduo y difícil, pero no complicado. Nosotros solemos hacer complicaciones religiosas con lo secundario para evadirnos de lo necesario, simple, claro y difícil: amar.
Tantos se dicen cristianos y tienen tan poco en común, que hasta se matan entre sí… Sería bueno poder preguntarle a Cristo a quiénes considera sus discípulos.
Si hoy te presentaran a Cristo como alguien que, antes que nada y por sobre todas las cosas, anuncia la Buena Noticia del amor entre los hombres ¿qué razones tendrías para rechazarlo?
Pienso que si te encontraras con Cristo por la calle, no "comenzaría" interesándose en afiliarte a una religión, más bien lo imagino amándote e invitándote a vivir con él y como él amando a los hermanos.
Si te interesa encontrar un criterio para saber dónde están los discípulos de Cristo, no recorras las listas de los inscriptos en alguna religión, escucha más bien lo que él dijo: "En esto conocerán que son mis discípulos, en que se amen los unos a los otros".
Y sigue resonando el insistente ruego del evangelista Juan: "Hijitos míos, no amemos solamente con la lengua y de palabras, sino con obras y de verdad" (1 Jn 3,18).
¡Hasta el viernes!